Medio objetivo Zabalza anunciba el lunes que el objetivo de Osasuna en el partido de ayer era el de ganar y que el Stuttgart no hiciera ningún gol. Sólo se consiguió lo segundo, lo primero fue imposible tanto por la falta de acierto que tuvo el cuadro navarro cuando lo intentó como por la muralla defensiva que plantó Daum ante el marco de Immel. Unicamente en el disparo de Cholo al palo, en la segunda parte, se vio la posibilidad de que llegara el gol. Por parte germana únicamente pudo llegar un tanto en la jugada en que Klast se quedó solo ante Roberto y éste salió a su encuentro haciendo lo que desde la grada pareció un penalty. Por lo demás, mucho centrocampismo, cerrojazo de los alemanes y un 0-0 que deja la eliminatoria en el aire aunque da ventaja a los germanos que seguro que en su campo no júgarán como lo hicieron ayer.
Ataque y contragolpe
No salió el Stuttgart como se esperaba, es decir al ataque. El cuadro de Daum buscó esperar a Osasuna en medio campo para salir desde ahí hacia el marco de Roberto. Los alemanes, que no pudieron contar a últíma hora con Walter, dejaron en punta a Kaslt y Gaudino. En medio campo quedaban Buck, Kramny, Sammer y Sverisson. Atrás, Shafer, Dubajic, Buchwald y Frotzek para controlar a Cholo, Sola y Urban. Estaba claro que Daum no se fiaba en absoluto de Osasuna. Por su parte, Zabalza planteó el partido como en él es habitual con marcajes de Spasic y Larráinzar a los dos puntas visitantes, por zona, y un centro del campo en el que Larráinzar II y Martín Domínguez cogían las bandas mientras Martín González se encargaba dé Sammer.
La competencia era tremenda especialmente en la parcela. central. A los 19 m. pudo estrenar Osasuna el marcador en el córner que sacó Sola y que rematé Larráinzar II alto. El cuadro germano contragolpeaba con peligro pero la defensa navarra se mostraba muy segura y con un Spasic que subía en muchas ocasiones en apoyo del ataque y que lanzó el primer tiro a puerta del partido en un lanzamientó de falta que fue potente aunque al centro por lo que Immel no tuvo problemas para detenerlo.
Era evidente que el Stuttgart buscaba su suerte al contragolpe no haciendo honor a su trayectoria ofensiva en la Bundesliga. El dominio era de Osasuna aunque en contraba muchos problemas para entrar entre la zaga teutona que se cerraba muy bien con una gran colaboración entre los zagueros y los centrocampistas.
El problema de Osasuna estaba en la banda izquierda con un Matín Domínguez que no entraba en juego y en que en el uno contra unó no conseguían los navarros romper a la zaga alemana. Los «rojillos» presionaron más a medida que se acercaba el final del primer tiempo pero sin disparar con peligro.
Los alemanes, al empate
Era evidente que el Stuttgart había salido con el objetivo de empatar el partido sin goles, no a ganarlo. El conjunto germano pensaba más en la vuelta que en la ida y en cuanto podía retrasaba el balón al portero o perdía tiempo de cualquier otra forma y cerrando los pasillos de penetración a Osasuna.
El Stuttgart se encerró en su parcela en la segunda parte dejando mucho terreno para que los «rojilos» hiciéran su fútbol pero cortándole el paso atrás. Dada la situación del partido Zabalza optó por sacar a Aguilá por Martín Domínguez colocando tres hombres en punta que a veces, eran cinco con el apoyo de Sola por el centro y de Iñigo Larráinzar por la banda derecha. Claro que en un contra golpe del cuadro alemán Roberto salió ante Kalslt, que se había que dado solo y lo que desde la grada pareció un penalty no lo fue para Courtney. Fue, sin duda, la ocasión más clara del partido.
Los alemanes se dejaban dominar con los once hombres metidos en su campo pero las entradas de Osasuna tanto por las bandas como por el centro no daban su fruto. Y para colmo hasta la madera estaba contra los «rojillos» como en el disparo de Cholo que fue al palo. Un minúto después un gran tiro de Txomin Larráinzar fue respondido con un patadón de Immel. En Osasuna atacaban todos y la presión era tremenda sobre los germanos. Desde Graderío Sur se invocaba a San Fermín y Zabalza sacó a José Mari por Sola. Pero los de rojo se precipitaban mucho en sus acciones a medida que veían que se acababa el tiempo perdiendo balones en centros o tiros sin sentido aunque Txomin Larráinzar lanzó un buen tiro en el m.43. Osasuna continuaba peleando y buscando el gol, sin embargo, el tanto no entró y el O-O quedó inamovible.