Cuando se había hecho lo más difícilEs curioso lo que está pasando a Osasuna. Para una vez en que juega, de entrada, como en sus mejores tiempos, cuando consigue en los diez primeros minutos de partido hacer lo más difícil, es decir, igualar los dos goles de ventaja que traía el Waregem, resulta que después no es capaz de apuntillar a los belgas y seguir adelante en la Copa de la UEFA.
Porque nadie puede negar que el primer cuarto de hora del equipo navarro, fue de lo mejor que se le ha visto en esta temporada. Fútbol al primer toque, cien por cien, ofensivo y siempre creando peligro serio ante el marco contrario. Los aficionados osasunistas se restregaban los ojos para tratar de comprender que aquel once que ayer vestía de blanco era el mismo de las desventuras ligueras. Con dos extremos, Goico y Martín, que abrían el juego por las alas, con un Sola en el centro del campo como director de orquesta, aquel era otro equipo. Pero, la pena fue que Osasuna no supo sacar rendimiento a su buen juego para dejar sentenciada la eliminatoria antes de irse al descanso; Y pudo hacerlo si el colegiado nó anula el tanto marcado por Orejuela a los 11 m. cuando recogió un balón suelto tras el choque de jugadores belgas y osasunistas. En el tiro de Sola. (28 m.) que rechazó un defensa cuando iba a puerta, en la oportunidad de cabeza de Orejuela (29m.)a centro de Martín, en el jugadón de Goico.(42 m.) que luego no acertó a culminar dentro del área o si De Conninck no hace un paradón (44 m.) a remate de cabeza de Orejuela.
Aquí estuvo la clave del partido, en que, mientras las fuerzas le aguantaron, Osasuna no consiguiera, a pesar de merecerlo, hacer un par de goles más al Waregem que por otrá parte únicamente creó peligro en un tiro de Görtz (6 m.) que Purroy sacó de la misma raya.
El desgaste y las prisas
El segundo problema de Osasuna estuvo tras el descanso. Con un campo en muy malas condiciones el desgaste físico había sido tremendo mientras el Waregem estaba entero. Lo peor fue que a Osasuna le entraron prisas por marcar el tercer tanto y eso le hizo descuidar la zaga. Por ese motivo el Waregem tuvo dos contragolpes mortales (5 y 7 m:) en los que la suerte jugó a favor de los de casa ya que el primero, de Desmet, se quedó en el barro y el segundo, de Van Baeckel dio en el palo. Pero a la tercera fue la vencida y Veyt supo aprovechar el descuido en la zaga para batir a Biurrun. Con él 2-1 todo estaba casi perdido porque Osasuna tenía que marcar otros dos tantos para seguir adelante. Comenzaron a jugar las prisas y a aparecer el mal juego de la Liga. Pegó un bajonazo el centro del campo al no ser Sola el mismo de la primera mitad ni tampoco el ataque a tener la misma alegría ya que ni Goicoechéa ni Martín eran los mismos. El chaval lo intentaba pero Brizic hubo de cambiarlo a petición del jugador que acusaba problemas musculares. Entró Benito que se ganaría la bronca del público por un mal gesto y después Echeverría por Sola. Pero aquéllo era ya insalvable. No se acertaba en los lanzamientos desde el borde del área ni cuando se penetraba en ella porque las prisas, como en la jugada de Benito en el m. 42 hacían que se tirara buscando el camino más rápido en lugar de pasar al compañero mejor colocado. Y, para colmo, aunque tampoco hubiera servido de mucho, De Coninck mostraba su calidad parando un remate de cabeza de Echeverría que se cantaba como gol.
La esperanza, en la mejoría
La esperanza que queda tras el partido de ayer es en la mejoría, notable, que experiméntó Osasuna que, por otro lado, volvió a encontrar el camino del gol y además en dos tantós preçiosos, sobre todo el de Orejuela. Con un campo en mejores condiciones quizá las cosas hubieran ido mejor
porque está claro que si a alguien perjudicó el estado del terreno fue a Osasuna. Positivo fue el encuentro de Sola, mientras le acompañaron las fuerzas, y también el de Lumbreras que fue junto a Bustingorri quien mejor aguantó los noventa minutos. Negativo el atolondramiento en defensa con un Purroy que tuvo muchos problemas para sujetar su banda. Y en ataque, la esperanza de un Goicoechea, que puede ser el revulsivo que necesita la delantera.
El Waregem a pesar de perder se mostró como un equipo con gente de mucha calidad. Siémpre fue muy peligroso su contragolpe porque cuenta con gente como Desmet, Veyt y Górtz que para sí la quisieran muchos equipos de la primera división española. No se puede decir que su pase sea injusto porque en el segundo tiempo hicieron méritos para ello. Para Osasuna queda el sabor de la victoria parcial y que los aficionados pudieran ver cómo su equipo, al final, ganara un partido aunque el 2-1 no le sirviera para seguir en Europa.