-PÁGINA PRINCIPAL- -INICIO-

 OSASUNA EN EUROPA
 Actualidad
 En imágenes
 UEFA 06/07
 Clasificación 06/07
 Las fases previas
 Las ediciones anteriores
 Oroz


 TOUR 2007
 TOUR 2006
 VUELTA 2005
 TOUR 2005
 VUELTA 2004
 ATENAS 2004
 TOUR 2004
 EUROCOPA'04
 POLO NORTE
 14 OCHOMILES


DEPORTES DE NAVARRA   OSASUNA EN EUROPA  Las pasadas ediciones

El Sadar fue una pesadilla para el Rangers
Rípodas y Martín lograron los goles de la victoria

FICHA TÉCNICA


Osasuna 2 Biurrun; Castañeda, Lecumberri, Purroy; Ibáñez, Rípodas, Lumbreras, Bustingorri; Benito, Orejuela y Martín. A los 43 m. del segundo tiempo Sola por Martín. A los 46 m. del 2T, Echeverría por Lumbreras.

Glasgow Rangers 0 Walker; Burns, Mc Pherson, Paterson, Munro; Bell, Rusell, Bell, Durrant, Cooper, Johnstone y Mc Koit. Cambios: A los 16 m. 2T McMinn por Russell y a los 24 m. 2T Williamson por Cooper.

Fecha y lugar: 02 de octubre de 1985. Estadio de El Sadar, Pamplona.

Árbitro: Quiniou. Hizo un arbitraje excelente y serio. Sacó tarjeta a Orejuela, McPherson y Rípodas. Este último no podrá jugar el próximo partido europeo por tener, ya dos tarjetas.

Goles: 1-0 (11 m.), centro de Martín desde la banda derecha, tras pase de Benito, y Bípodas libre de marca y dentro del área agarra un excelente cabezazo que bate a Walker.
2-0 (40 m.), balón sobre el área que toca Orejuela, después Benito con el pecho y Martín manda por bajo a la red.

Incidencias: Llenazo en el estadio de El Sadar, con 25.600 espectadores y 21.700.000 Ptas. en taquilla. En el palco presidencial el presidente del Gobierno de Navarra, Gabriel Urralburu; el delegado del Gobierno, Luis Roldán; y el alcalde, Julián Balduz. Hizo el saque de honor Patxi Iriguíbel, a quien le fue entregado un obsequio de la directiva y otro de los jugadores que le aplaudieron con fuerza. Todo el campo coreó el nombre del «pichichh>. Osasuna jugó con medias blancas y el Rangers con negras y rojas. Final apoteósico con ovación de gala y los jugadores aplaudiendo al público.


 AMPLIAR

Patxi Rípodas, libre de marca, agarra un centro de Martín y cabecea al fondo de la portería ante la impotencia de la defensa escocesa. Era el 1-0.
TEXTO: JESÚS RIAÑO  FOTOS: MENA

Justo y merecido

Osasuna dio la gran alegría a sus aficionados, a una gente que no paró de animarles durante los noventa minutos llevándoles en volandas hacia la victoria y acallando los contados cánticos de los también contados escoceses. Era la gran ocasión de dar la campanada, de eliminar de la Copa de la UEFA a uno de los grandes del fútbol europeo y nadie desaprovechó la ocasión. Osasuna fue algo más que unos jugadores sobre el campo, se convirtió en una piña de ilusiones y de esfuerzo en la búsqueda del objetivo deseado y soñado.

Y, nadie puede decir, cuando Quiniou, tras cuatro largos minutos de descuento, señaló el final de partido, que aquello no había sido justo sino todo lo contrario. Osasuna, y sus aficionados, hicieron méritos más que suficientes para ganar al Rangers por 2-0, un resultado que se antoja incluso corto dadas las ocasiones de gol que tuvo el cuadro de ese gran estratega que es Ivan Brzic. Pensemos que por tres veces la madera repelió los remates de los osasunistas. En el primer tiempo el remate de Benito (5 m.) tras centro de Martín, y el de Orejuela (23 m.), de cabeza al larguero. En la segunda mitad, el lanzamiento de falta de Lumbreras (31 m.) que fue a toda la escuadra despejando después Walker con los pies el remate de Benito.

A cambio el Rangers únicamente creó dos ocasiones de peligro en los noventa minutos. La primera en el m. 20 cuando Cooper hizo una de sus pocas buenas jugadas y se quedó en el área rematando muy cruzado y la segunda a los cinco minutos de la continuáción cuando Castañeda salvó un remate de cabeza de Patterson tras el único error de Biurrun en todo el partido.

Con velocidad, juego y cabeza

Estas fueron las tres armas de Osasuna. La primera la velocidad, en el primer tiempo, anticipándose a lós acciones de los escoceses, la segunda el juego, porque pusieron más calidad que sus rivales y la tercera la cabeza, que es lo que desarrollaron en el segundo tiempo para actuar con frialdad, sin actuar a lo loco y sabiendo lo que tenían que hacer en cada minuto.

Pero, de todo esto hay, que destacar el fenomenal primer tiempo. Cuarenta y cinco minutos en los que rompieron al Rangers en todas las líneas. Brzic, a quien injustamente se le acusa a veces de miedoso, planteó el partido al ataque. No quiso saber nada de meter un defensa para Cooper sino que le colocó a un centrocampista, Ibáñez, mientras atrás quedaban Castañeda y Purroy con Johnstone y McCoist. En medio campo Lumbreras con Durrant, Rípodas con Bell y Bustingorri con Russell. Delante, Benito, Orejuela y Martín marcados por zonas por Munro, Patterson y Burns.

Y, uno se queda de este primer tiempo con el partidazo que hizo Patxi Rípodas mandando con una enorme autoridad en la zona, la seguridad de la defensa en las marcas y la movilidad del ataque con los cambios posicionales de los tres puntas. Y especialmente con la labor de un Martín que trajo a mal andar a la zaga escocesa mientras le duraron las fuerzas. Después, cuando se le acabaron, lo intentaba pero no podía y en este punto hay que pensar que no tiene el mismo nivel de preparación que sus compañeros.

La cabeza, la frialdad, llegó en la segunda mitad. Con el 2-0 hubiera sido un suicidio lanzarse a lo loco. Había que aguantar y contragolpear y más cuando Wallace, ese técnico que únicamente es simpático antes de los partidos e impresentable cuando las cosas le salen mal, metió a un nuevo delantero, McNimm, por el centrocampista Russell (M. 1 6 2T) y después quitó a Cooper (M. 24 2T) para meter al delantero centro Williamson. Esto obligaba a mucho porque el Rangers con la eliminatoria perdida se lo jugaba el todo por el todo. Pero, entonces surgió ese gran jugador que es Bustingorri que se tuvo que quedar casi de lateral, con Mc Nimm, que le pasaba la cabeza, y que sacó mil y un balones de la zona en una labor ingrata y oscura.

Un Rangers desbordado

El Rangers se vio desbordado. Por fallar, lo hicieron hasta por alto en defensa en la que sus dos torres, Mc Pherson y Patterson, se veían perdidos y mal colocados ante los centros al segundo palo. Porque, fue curiosamente por alto por donde Osasuna creó todo su peligro en la segunda parte. Mal la defensa escocesa, por el centro siendo lo mejor sus laterales Burns —¡cómo la juega!— y Munro, discreto el medio campo aunque se pasan el balón de maravilla y, delante, únicamente la peligrosidad de Mc Coist ante el que Purroy tuvo un trabajo a destajo. Jhonstone estuvo muy bien marcado por un Castañeda que hizo un partidazo y Cooper, tras unos escarceos iniciales quedó perdido en el campo.

Ahora, Osasuna a pensar en la Liga y en la próxima eliminatoria pero, de momento, la hazaña ya está conseguida.


© Diario de Navarra
Carretera Zaragoza s/n. 31191 CORDOVILLA (NAVARRA).
Teléfono: 948 23 60 50. Fax: 948 15 03 20.
Aviso Legal | Política de privacidad | Publicación digital controlada por OJDinteractiva