No bastó con la lucha y la entrega de Osasuna, desde el primer minuto hasta el último. Los rojillos no lograron batir a Isaksson en noventa minutos y el Rennes hizo bueno el 3-1 de la ida dejando en la cuneta de la Copa de la UEFA al equipo navarro.
Fue un partido que se salió del guión previsto. Se esperaba que Osasuna fuera capaz de marcar dos goles, pero también se presumía que el potencial ofensivo del Rennes, por lo visto en la ida, le sirviera para batir a Ricardo. Pero ni una ni otra cosa se produjo y el sueño rojillo de meterse en la fase de grupos y jugar al menos otros cuatro partidos en Europa se rompió en mil pedazos. Una pena que después de catorce años de espera el trayecto europeo de Osasuna haya sido tan corto.
Un Rennes a la defensiva
Les costó a los locales quince minutos entrar en el partido, quitarse el agarrotamiento con el que salieron al terreno de juego. Frente a un Rennes que salió sin su goleador Frei y con Utaka como único punta buscando con su velocidad hacer daño en las contras. Pensando sobre todo en defender con dos líneas de cuatro y el pivote defensivo Bourillon entre ellas.
Dominio total del cuadro navarro, pero sin conseguir crear ocasiones de gol. Quien si la tuvo fue el Rennes en la colada de Monterrubio a los 27 minutos que le fue a Utaka, pero éste sólo pudo tocar el balón con el tacón deteniendo Ricardo sin problemas.
Osasuna buscaba por las dos bandas, con David López y Delporte, metiendo centros que no eran aprovechados. Era un monólogo del equipo navarro arrinconando al equipo francés en su área, pero sin encontrar recompensa. A cambio, otra vez el Rennes creó peligro en otra llegada, esta vez a balón parado cuando tras una falta sacada por Monterrubio, el cabezazo de Didot se fue junto a un palo.
El Rennes, con su 4-1-4-1 superdefensivo, se le atragantaba a Osasuna que no lograba abrir la muralla y que sólo en el minuto 45 estuvo en disposición de marcar en una falta de David López que cabeceó Webó y terminó en córner.
0-0 al descanso provocado tanto por la muralla visitante, como por los previsibles centros de los rojillos, sin triangular más en corto para intentar sorprender al rival con mejores métodos.
Ataque total
Se la jugó Aguirre tras el descanso quitando a Sosa, dando entrada a Valdo y dejando como pivotes a David López y Raúl. Y pudo llegar el 1-0 en un remate de Webó al palo a los 9 minutos que después el propio camerunés remató fuera. Claro que un minuto después el que lanzó al palo fue Monterrubio.
Osasuna era una pura ofensiva, pero el gol no llegaba ante un Rennes que buscaba su oportunidad a la contra. Con la afición intentando llevar el volandas al equipo. Llegadas y más llegadas, centros mil al área, pero la muralla del Rennes era infranqueable.
Aguirre hizo un nuevo cambio dando entrada a Moha por Delporte. Y nuevos intentos mientras el reloj corría en contra de Osasuna y a favor del Rennes. Lo de los rojillos era un quiero y no puedo frente a un equipo que no quería jugar.
Aguirre quemó sus naves a trece minutos del final dando entrada a otro delantero, Romeo, quitando a César Cruchaga y dejando atrás a sólo tres zagueros. El guión del partido siguió siendo el mismo. Moha pudo marcar a siete del final, pero su vaselina la mandó a córner Isaksson. También pudo marcar Cuéllar un minuto después, pero su remate dio en Valdo, aunque el árbitro dio córner.