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FICHA TÉCNICA

Osasuna 4: Roberto; Larráinzar I, Pepín, Spasic; Larráinzar II, Martín González, Sola, Ibáñez, Bustirigorri; Urban y Cholo. A los 20 m. Martín Domínguez por Ibáñez, lesionado. A los 76 m. Merino por Sola.
Slavia de Sofía 0: Ganchev; Venkov, Kachamanov, Marinov, Kremenliev; Angelov, Penev, Iliev, Dermendzhiev; Dimitrov y Paulov. A los 38 m. Venetov por Venkov, lesionado. A los 45 m. Krumov por Dimitrov.
Fecha y lugar: 01 de octubre de 1991. Estadio de El Sadar, Pamplona.
Árbitro: Larsson (Suecia). Hizo un buen arbitraje sacando las dos únicas tarjetas en los primeros seis minutos a Dermendzhiev, por interferir un saque de banda de Ibáñez, y a Marinov, por desplazar un balón, para hacerse con el partido. Su único error fue el anular un gol legal de Urban en el m.71 acertando en el que anuló a Cholo en el 85.
Goles: 1 -0 (21 m.): Falta que saca Sola y Cholo remata de cabeza. 2-0 (22 m.): Bustingorri se lleva un balón desde el centro del campo y dentro del área lanza un disparo muy duro que bate a Ganchev. 3-0 (68 m.): Excelente jugada de Urban con pase a Sola que marca. 4-0 (78m.): Durísimo disparo de Bustingorri desde fuera del área.
Incidencias: Partido de vuelta de la primera eliminatoria de la Copa de la UEFA. En el de ida ganó el Slavia por 1-O. Terreno de juego en buenas condiciones aunque algo blando. Unos 8.500 espectadores y diez millones de recaudación según las primeras estimaciones. En el m.14 se lesionó, con luxación de hombro, lñaki Ibáñez, que estará, al menos, tres semanas de baja.
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 AMPLIAR  Miguel Sola despeja un balón ante la presión de un jugador del Slavia de Sofía.
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Así gana Osasuna Así, como ayer, queremos ver jugar y ganar a Osasuna. Con los jugadores actuando con deportiva agresividad, haciendo un juego rápido y de desmarque, con penetraciones por la banda y creando ocasiones de gol. Este sí es el Osasuna de la pasada temporada y el que logró un puesto para la UEFA. Lo curioso es que si los jugadores que vistieron ayer de rojo saben hacerlo así no se explica que realicen encuentros como los de Burgos, Sarriá o Sofía.
Muchos podrán decir quejo hicieron bien porque el Slavia es muy malo. Cierto que los búlgaros no son precisamente la quinta esencia del fútbol pero tampoco lo eran en el partido de ida y sin émbargo consiguieron derrotar al que entonce fue un equipo triste, ramplón y sin la menor ambición. Ayer los periodistás búlgaros se hacían cruces y nos preguntaban cómo era posible esa transformación en tan corto período de tiempo. Pues lo fue.
Los jugadores salieron ayer concienciados de la importancia que tenía el encuentro y el pasar a la segunda eliminatoria de la Copa de la UEFA. Por eso salieron desde el primer minuto dispuestos a darle la vuelta al 1 -0 de Sofía y nunca se conformaron con los goles que iban cayendo en el marco de Ganchev y buscaron más, aunque a veces, a medida que la diferencia era mayor, recreándose en las jugadas.
Corta diferencia
Para lo que vimos en el terreno de juego la diferencia de cuatro goles fue muy corta. Osasuna pudo haber consegUido un mínimo de otros cuatro tantos más a nada que los jugadores hubieran aprovechado sólo la mitad de las oportunidades que tuvieron para batir a Ganchev.
En muchos momentos el partido fue un pim-pam-pun sobre el meta búlgaro que tuvo que trabajar más de lo debido con algunas intervenciones excelentes, acompañadas de otras imprecisiones, que evitaron una goleada de escándalo. Recordemos las paradas (27 m. y 53m.) a los remates de cabeza de Martín Domínguez, especialmente
el segundo.
No recordamos haber visto otro partido con más ocasiones de gol que el de ayer. Ya en el primer tiempo hubo nada menos que diez, cinco de ellas muy claras. Recordemos las de Sola e Ibáñez (2 y 6 m.), la de Cholo (9 m.), Urban (26 m.). Martín Domínguez (27 m.) tras una excelente combinación entre Sola, Cholo y Urban, la de Cholo (37 m.) tras el córner sacado por Sola que tocó de cabeza Spasic en el primer palo o las dos siguientes del delantero burgalés (37 y 40 m.).
Lo mejor, en el primer tiempo
Lo mejor que hizo Osasuna ayer lo realizó en el primer tiempo. Ya con el 2-0, en el segundo jugó durante unos minutos, los que tardó en llegar el tercer gol, a medio gas pero, eso sí, creando oportunidades de marcar. Cuando los «rojilbs» metían la directa, los búlgaros no sabían por dónde se andaban, aunque crearon una cierta inquietud hasta que llegó el 3-0 con las dos faltas que sacó Dermendzhiev (l6 y 21 m.), una fuera y la otra a córner tras dar en la barrera. Pero, a partir del tercer tanto, aquello se convirtió en un carrusel con Osasuna jugando a placer ante un Slavia que se fue arriba intentando hacer algún gol, pero impidiéndolo tanto la solidez de la zaga navarra como la propia incompetencia de los de blanco.
Osasuna hizo méritos en este segundo tiempo para hacer más goles pero perdónó demasiado; especialmente por parte de Cholo. De todos modos, bien está el 4-0 que disipa muchos temores sobre el futuro inmediato de los «rojillos».